
Ninja Chicken nace con una idea sencilla: si vas a comer pollo a la brasa, que sea legendario.
Inspirados en la técnica tradicional peruana y en la variedad, calidez y picardía de la gastronomía venezolana, decidimos crear un lugar donde el carbón, los marinados y las salsas se toman en serio, pero el ambiente es relajado, cercano y divertido.
Desde nuestra primera brasa encendida en Caracas, entendimos algo clave: la comida que se hace con cariño, con buenos productos y con respeto al cliente, siempre se nota. Hoy seguimos creciendo con la misma misión: que salgas diciendo “esto sí es un pollo ninja”.